jueves, 2 de mayo de 2013

CÓMO SER PADRES ??


SER PADRE
El 'buen padre', imagen ampliamente difundida por las sociedades de consumo, es la de 'proveedor': aquél que satisface todas las necesidades materiales del hogar. Para "que no les falte nada a los hijos" trabaja jornadas dobles y aún los fines de semana. El padre no logra satisfacer las necesidades presentes, cuando ya le han sido creadas otras. Así se desgasta febrilmente, sin darse un respiro para disfrutar lo importante: la experiencia única de ver crecer a los hijos.
Los padres que han logrado vencer las tradiciones atávicas de ser meros proveedores, comparten el gozo en la crianza de los hijos y hablan de "una nueva dimensión en la convivencia familiar".
A pesar de los iracundos reproches de quienes pretenden perpetuar el tabú inmemorial de que cuando el padre se involucra emocionalmente con el hijo se torna 'suave como una segunda madre', y que si participa en el cuidado y atención del hijo se convierte en simple 'mandilón', cada día son más los padres presentes en el quirófano en el momento del nacimiento de sus hijos, en los cursos prenatales y de posparto para capacitarse en el cuidado del bebé.
Se necesitan dos para engendrar un hijo. También se necesitan dos para su desarrollo. La intuición femenina permite a la madre establecer una comunicación vital con el hijo desde el momento mismo de su nacimiento. Interpreta las señales de temor en el infante y con mimos lo tranquiliza y conduce suavemente.
La voz del padre es de importancia suma: da seguridad, confianza en el porvenir, establece los límites de la conducta infantil, y cierra el círculo del amor que debe rodear al niño. El padre proporciona un elemento único y esencial en la crianza del hijo y su influencia es poderosa en la salud emocional. La madre le dice: "con cuidado", y el padre le dice "uno más", al estimular al pequeño a subir otro peldaño para que llegue a la cima. Juntos, tomados de la mano, padre y madre guían al retoño en el camino de la vida.
El padre de hoy se abre a las necesidades más sutiles del hijo: las emocionales y las psíquicas. Trasciende la preocupación de sí mismo y sus ocupaciones, y logra ver al hijo en sus propios términos. Propicia el ambiente que le permita el desarrollo de su potencial en un marco de libertad responsable, no de dominación.
No se detiene en la periferia, sino que conoce al hijo de cerca. Lo guía sin agresividad, con firmeza motivada y razonada, por el camino de los valores que desea heredarle. El padre de hoy se ha dado permiso para ver con ojos de amor al retoño de sus entrañas. Advierte en el hijo, más allá de las limitaciones presentes, el cúmulo de posibilidades que está por realizar. Y a su lado goza cada peldaño de su desarrollo.
Consejos para ser un padre que apoya y desarrolla a sus niños

Una relación saludable con su hijo se construye mediante interacciones innumerables sobre el paso del tiempo. Los infantes lloran por muchas razones y es a veces difícil entender porqué lo hacen y cómo calmar a su bebé. Se requiere mucha energía y trabajo, pero la recompensa vale el esfuerzo. Al momento de la crianza de hijos existen algunos términos absolutos (uno de ellos, por supuesto, es que cada hijo necesita ser amado) y no existe una manera "correcta" de hacerlo. Diferentes formas de crianza funcionan para diferentes niños en diferentes circunstancias. Estos consejos proporcionan sugerencias mientras usted descubre que es lo que funciona mejor en su familia. No espere ser perfecto; la crianza de hijos es un trabajo difícil.

Ayude a sus hijos a sentirse amados y seguros

Todos podemos tomar acciones para fortalecer nuestras relaciones con nuestros hijos, lo cual incluye:

·         Anime a sus hijos.
·         Elogie sus logros y talentos.
·         Reconozca las habilidades que están desarrollando.
·         Pase tiempo con sus hijos.
·         Haga juntos cosas que ambos disfruten.
·         Escuche a sus hijos.

Los niños necesitan acceso continuo y directo a las personas con las cuales puedan desarrollar relaciones saludables y de apoyo. Para asistir con esto, los padres pueden:

·         Lleve los niños a bibliotecas, museos, películas y eventos deportivos.
·         Inscriba los niños en programas de mejoras juveniles, tales como deportes o música.
·         Use los servicios comunitarios para necesidades familiares, tales como educación para padres o servicios de asistencia.
·         Comuníquese regularmente con los cuidadores de niños o el personal de las escuelas.
·         Participe en grupos religiosos o juveniles.

Busque ayuda si la necesita

·         Ser padre es difícil.
·         Nadie espera que usted lo sepa todo.
·         Los retos tales como el desempleo o niños con necesidades especiales pueden aumentar a la tensión dentro de la familia.

Nadie nace sabiendo cómo ser un buen padre, es una destreza adquirida. Las clases de crianza pueden ofrecerle las destrezas que usted necesita para criar a niños felices y saludables.
Acepte ayuda. Usted no necesita hacerlo todo. Acepte las ofertas de ayuda de su familia, amigos y vecinos. No tenga miedo de pedir ayuda si usted siente que la necesita.

SER EJEMPLO PARA NUESTROS HIJOS:
Todos los padres suelen tener una idea preconcebida de cómo van a ser sus hijos o de cómo les gustaría que fueran. A menudo les exigen que se comporten como ellos no lo hacen, sin darse cuenta de que los padres son el primer modelo a seguir por los hijos, aseguran psicólogos de una página Web de ayuda para los padres.
Los padres son el primero y principal modelo a seguir por los hijos. Y hasta que éstos alcanzan cierta edad, ven a los padres como héroes, piensan que son los más fuertes, los mejores y los más guapos, entre otras muchas virtudes.
Desde bien pequeños los niños juegan a imitar a los mayores con juegos en los que intercambian roles (a mamás y a papás, a médicos, a vendedores), así no solo se divierten sino que aprenden valores, conducta, todo lo que necesitan para abrirse al mundo.
Los límites por medio del amor
Los padres son el referente emocional de los hijos, mantener un buen clima del hogar beneficiará en gran medida a la educación del niño. El ambiente familiar que goza de armonía, paz, amor, cariño y respeto, consigue que los hijos crezcan seguros de sí mismos y con buena autoestima, aseguran expertos en la materia.
También es importante saber respetar sus derechos, necesidades e intereses, sin llegar a permitir que los niños hagan todo lo que quieran, convirtiéndolos así en verdaderos tiranos. Los niños necesitan el cariño de los padres, pero también límites firmes. Sólo así pueden orientarse en su entorno y tener una visión real del mundo, de la sociedad a la que pertenecen.
El mejor ejemplo

Si queremos transmitir pautas de comportamiento correctas a los hijos, de modo que actúen responsablemente, debemos ante todo, ser un buen ejemplo.

Los hijos siempre quieren hacer lo que hacen los padres, quieren agradarles y que éstos los elogien. Por esa razón los niños cuando son pequeños empiezan a copiar a sus padres, dejen pues que copien y hagan lo que quieren que ellos hagan y compórtate como quieres que ellos se comporten.

Los padres han de ser un firme ejemplo. Los padres son el primer y más importante profesor de sus hijos, sus decisiones, reacciones, conversaciones, actuaciones, costumbres, comentarios, hábitos, etc.

Los niños aprenden todo de sus padres y también del entorno que les rodea (colegio, amigos, compañeros, familia). Así que lo que tú hagas y como lo hagas en el día a día serán lecciones que tu hijo irá aprendiendo, de forma sutil, sin darse cuenta, pero que al final marcarán su personalidad.


Compórtate como quieres que ellos lo hagan


Se sincero contigo mismo y repasa todas las acciones de un día cualquiera. Cuantas veces has dicho una pequeña mentira para no acudir a una cita, has criticado a tu vecino, te has ido rápido de una tienda en la que te han cobrado de menos, etcétera. Pero en cambio regañas a tu hijo cuando te dice una mentira, cuando se burla de un compañero o engaña a su hermano pequeño.

Todos esos comportamientos, falta de sinceridad, respeto, justicia y tolerancia, son defectos que tu hijo va adquiriendo porque los observa en su entorno. Piensa que tus acciones pueden ser mucho más influyentes que tus palabras y actúa en consecuencia, recomiendan libros de asesoramiento para padres.

Es importante hacer un repaso o una lista de todas las cosas que hacemos o decimos y que no quisiéramos que las hiciera o dijera nuestro hijo y definitivamente eliminarlas de nuestra conducta. Los niños nos observan mucho, más de lo que nos damos cuenta, y lo que ven muchas veces no es lo que queremos que vean: tiramos la basura al suelo, veamos televisión más de la cuenta, dialogamos poco, no compartimos las cosas.


Obsérvate a ti mismo y actúa como quieres que ellos lo hagan en un futuro. La mejor manera de enseñarles buenos valores es que te vean utilizarlos pues el ejemplo es la mejor escuela.

No hay comentarios: